Debería Comprar Lange, valor superior al original… Replica 1: 1

En ocasiones perdemos de vista la dimensión de las piezas catalogadas como únicas en la relojería, y es por ello que la nueva tendencia a generar asociaciones con las casas de subasta más importantes del planeta resulta importantísima. Los periodistas de relojes y las redacciones –generalmente– perdemos de vista las ediciones anteriores, queremos ver el futuro de las manufacturas y continuamente cuestionamos con respecto a éste. No obstante la riqueza de las piezas de ediciones especiales o marcadas como “únicas” no tiene prisa.

Double Split

Double Split

Por último se necesita una construcción capaz de garantizar que el accionamiento no será interrumpido ni siquiera cuando se le da cuerda al reloj. Un engranaje planetario colocado en el interior del caracol se ocupa de que se mantenga la transmisión de fuerza del caracol al mecanismo incluso cuando se le está dando cuerda al reloj.El cronógrafo rattrapante, conocido también bajo el término sajón Split Seconds, fue inventado en 1838 por Joseph-Thaddeus Winnerl, permite medir pasos intermedios de un evento cronometrado sin afectar al resultado del tiempo final. De este modo, para cada punto intermedio que se desee medir sólo es necesario actuar sobre el pulsador destinado a tal efecto – en el Tourbograph Perpetual “Pour le Mérite” se ubica a la altura de las 10, y la aguja de la rattrapante se “separa” de la contadora de los segundos del crono. En otras palabras, la aguja de los segundos del crono continúa avanzando por el dial mientras que la aguja de la rattrapante se detiene en el punto en que se ha activado el pulsador. Una vez se ha tomado la medición se vuelve a activar el pulsador y, de manera instantánea, la aguja de la rattrapante alcanza a la aguja de los segundos del crono, desplazándose de nuevo las dos al unísono.Los cronógrafos dotados de la función rattrapante incorporan una rueda adicional superpuesta a la rueda central del cronógrafo. Esta rueda está unida a la aguja de la rattrapante ubicada en el dial y rodeada por un par de brazos que actúan como pinzas de freno. Estos brazos están gobernados por una segunda ruedas de pilares que se añade a la responsable de dirigir las funciones de arranque, parada y puesta a cero del cronógrafo.La complicación de este mecanismo hace que el precio de un crono Split Seconds pueda llegar a doblar el importe de un cronógrafo convencional. Uno de los motivos que hacen que el crono rattrapante sea uno de los relojes más difíciles de fabricar se debe a la distancia que existe entre la rueda y la aguja de la rattrapante, ya que la unión entre ambas debe recorrer una gran distancia por el eje central – entre 11 y 12 mm – con el diámetro equivalente al grosor de un cabello. Cualquier imperfección a lo largo de este eje, como por ejemplo que no sea perfectamente cilíndrico, causará problemas.Y podríamos seguir llenando páginas y más páginas con las bondades y excelencias de este Tourbograph Perpetual “Pour le Mérite”. Pero creo que es suficiente para que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo, las mías, las tengo meridianamente claras.

Como los vinos que adquieren un valor a medida que los años hacen su labor al interior de una barrica, los guardatiempos como el Double Split de A. Lange & Söhne, se atesora al grado de incrementar en cuatro veces su precio original (2004 año de lanzamiento), es decir: 380,000 euros. Se trata de una pieza única fabricada en acero, pero también del primer cronógrafo mecánico con rattrapante capaz de contabilizar tiempos simultáneos comparativos hasta en 30 minutos de diferencia.

 

LANGE ZEITWERK “Luminous”

LANGE ZEITWERK “Luminous”

Adicionalmente, el Lange Zeitwerk Luminous, edición limitada a 100 piezas, fue subastado y adquirido por 122,000 euros, es decir un 75% más que su valor original. La razón es simple, posee un mecanismo de índices luminosos saltantes, además de presentar un sistema de fuerza constante para el escape. Siguiendo con la tradición de la marca y su atesorado valor a la par de los años transcurridos, el Tourbillon “Pour le Mérite” ha incrementado su valor en hasta cuatro veces más que el original de 1994, duplicando su costo en cada una de las subastas en las que ha participado.