Buena Calidad IWC Portugieser Yacht Club Worldtimer La más alta calificación

La firma fue fundada en 1868 por el relojero estadounidense Florentine Ariosto Jones (1841-1916) con la intención de hacer relojes en Suiza para el mercado norteamericano. En 1875 la firma abre su fábrica en Schaffhausen que emplea a 196 personas. En 1880, Johann Rauschenbach-Vogel adquiere la INTERNATIONALE UHRENFABRIK. Cuatro generaciones de la familia Rauschenbach fueron dueñas de la firma.La compañía empezó en 1885 a tomar detallados registros de cada Iwc 001 250 Réplica que sale de la fábrica que incluyen calibre, materiales y cajas. Posteriormente esos registros incluirían referencia, fecha de distribución y concesionario. El propietario puede obtener, si el reloj tiene más de 10 años, información precisa de su reloj. La compañía afirma que su departamento de postventa tiene recambios y es capaz de reparar relojes de cualquier época desde la fundación de IWC en 1868.En 1885 IWC hace un reloj digital mecánico y en 1888 se electrifica la fábrica. En 1903 adopta el lema de «Probus Scafusia», que significa «bien hecho en Schaffhausen». También hacia esa época comienza a realizar calibres más pequeños, que serían destinados a relojes de pulsera para la marina alemana y la armada inglesa.En la década de los ’30 los relojes de pulsera comienzan a desplazar a los de bolsillo. Dos comerciantes portugueses encargan una serie de relojes que hoy es uno de los puntales de la compañía, el Portugués. Perteneciente a ésta serie es el F.A. Jones, salido en 2006, que homenajea al fundador de la firma y que tiene un característico calibre de bolsillo.

Ciertamente curioso resulta que IWC, después de apenas dos meses desde que presentara su nueva Colección Portugieser coincidiendo con su 75º Aniversario, incorpore una nueva pieza a la colección. Pura esencia Portugieser en diseño, el nuevo IWC Portugieser Yacht Club Worldtimer incorpora, además, la complicación de horas mundiales en perfecta consonancia con el origen de esta serie de guardatiempos.

Dos son las referencias, ambas en edición limitada, en las que se producirá este nuevo modelo. La primera de ellas responde a cien unidades en caja de oro rojo y dial plateado en tanto que la segunda lo hace a un total de 500 piezas en acero con esfera color pizarra. En los dos casos la correa está manufacturada tomando el caucho negro como base recubierto con piel de aligátor, también negra, por su parte exterior y culminada por un cierre de tipo desplegable en el mismo material de la caja según la versión. Las dimensiones de esta caja, con un registro de estanqueidad de 6 bar (60 metros) son generosas en diámetro, con 45,4 mm y algo más contenidas en sus 14 mm de espesor.

IWC Portugieser WorldtimerCon una legibilidad exquisita, el dial de este Portugieser alberga las indicaciones de horas y minutos con segundero central, acompañadas de un fechador por ventanilla a las 3 y de las horas mundiales con indicación día-noche en un anillo que sigue la cuerda del bisel gracias al calibre de remonte automático con la referencia 35750 que ofrece una reserva de marcha de 42 horas oscilando a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora.

La trasera de la caja está ocupada por un cristal de zafiro opaco que recibe una impresión especial representando la indicación geográfica de los 24 husos horarios existentes. Los precios de venta recomendados de estos dos guardatiempos serán de 24.600 € para la referencia en oro rojo y de unos más que atractivos 9.900 € en el caso de la versión en caja de acero. Aunque hayan sido las últimos en salir a la luz, estos dos guardatiempos son los que, personalmente, más me atraen de entre todos los nuevos Portugieser de IWC.

IWC Portugieser Worldtimer


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